El mítico exlíder de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, falleció este viernes 5 de junio de 2026 a los 77 años. El deceso ocurrió en su casa de Parque Leloir, donde el artista se encontraba junto a su familia. La noticia fue confirmada por la Unidad Fiscal N° 2 de Ituzaingó, la cual constató que el fallecimiento se debió a causas naturales relacionadas con la enfermedad de base que padecía.
Carlos Alberto "El Indio" Solari, el mítico exlíder de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, falleció este viernes 5 de junio de 2026 a los 77 años. El deceso ocurrió en su casa de Parque Leloir, en el partido de Ituzaingó, donde el artista se encontraba junto a su familia. La noticia fue confirmada por la Unidad Fiscal N° 2 de Ituzaingó, la cual constató que el fallecimiento se debió a causas naturales relacionadas con la enfermedad de base que padecía.
El avance del "misterioso" Parkinson
Solari combatía el Mal de Parkinson desde hacía aproximadamente una década, condición que lo había alejado de los escenarios y limitado sus apariciones públicas. En una de sus últimas entrevistas, el músico reflexionó con crudeza sobre la vejez y su salud: “La vejez es una cagada espantosa... yo no sirvo para viejo”.
Sobre su dolencia, que inicialmente confundió con síntomas de claustrofobia debido a la rigidez que le provocaba, había declarado con resignación y valentía: “Me anda pisando los talones... pero no me van a bajar del escenario así no más”. Asimismo, pedía naturalizar la situación: “No hagamos una tarea de esto, todo el mundo conoce un pariente enfermo. Esta es la vida”.
Un legado de contracultura y "misas"
Nacido en Paraná en 1949, el Indio se convirtió en el arquitecto de un fenómeno cultural sin precedentes en Argentina. Junto a Skay Beilinson y "La Negra" Poli, transformó a Los Redondos de una banda de la vanguardia platense en un movimiento de masas capaz de convocar a cientos de miles de personas en las denominadas "misas ricoteras".
A pesar de la magnitud del mito, Solari siempre mantuvo una visión crítica de su rol social: “El Indio es un personaje creado por miles de personas por la necesidad de que alguien se coma su dolor, de que alguien nos salve”. Para él, el arte no era una herramienta didáctica, sino un motor de la imaginación: “Yo hago música no para que entiendan lo que digo, sino para que imaginen. Mi obligación es hacer un puzzle... quiero que la gente imagine, no que piense”.
Sus últimas palabras y el reconocimiento académico
Hace apenas un mes, a mediados de mayo de 2026, la Universidad de Buenos Aires (UBA) le otorgó el Doctorado Honoris Causa. Aunque no pudo asistir debido al avanzado estado de su enfermedad, envió un audio de agradecimiento: “Habla el Indio... quería agradecerles por este medio esta distinción que a mí me pone muy feliz”.
Su última "presencia" en vivo fue a través de pantallas en un show de Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado, donde dejó un mensaje que hoy resuena como una despedida definitiva: “Los quiero mucho, los respeto mucho como público. Son de los mejores del planeta”. En aquel momento, también justificó su ausencia física explicando que “la Providencia quiso que se cruzara conmigo un par de cositas que me impiden estar ahí y subir al escenario”.
Repercusiones de una partida histórica
La muerte de Solari ha generado una conmoción nacional inmediata. Su histórico socio creativo, Skay Beilinson, lo despidió a través de sus redes sociales con un emotivo mensaje: "Buen viaje mi querido amigo, hasta siempre. Ahora sos la luz que viaja entre nosotros y para siempre". Por su parte, el periodista Víctor Hugo Morales expresó al aire: “La tristeza nos invade... el Indio fue uno de los artistas fundamentales, un pensador en la vida de la música”.
El rock nacional pierde hoy a quien mejor entendió el escenario como un refugio: “El escenario es el lugar más cómodo que tengo en el mundo... es el lugar más permitido que tengo”. Con su partida, se cierra un capítulo fundamental de la música argentina, pero queda grabada su máxima: “Si no hay amor, que no haya nada”.