Los planteles finalistas arribaron a la sede del encuentro que definirá el título mundial el próximo domingo 19 de julio en Nueva Jersey. El partido contará con la presencia de mandatarios internacionales, un show de entretiempo extendido y un premio histórico para el ganador.
Las selecciones de fútbol de Argentina y España ya se encuentran en Nueva York de cara a la final del Mundial 2026, que se disputará este domingo 19 de julio a las 16:00 (hora argentina) en el Estadio MetLife de East Rutherford, Nueva Jersey. El encuentro, que será dirigido por el árbitro esloveno Slavko Vincic, otorgará al campeón un premio récord de 50 millones de dólares, mientras que el subcampeón percibirá 33 millones de dólares.
En lo que respecta a la preparación deportiva, el seleccionado español dirigido por Luis de la Fuente recuperó a las figuras Lamine Yamal y Pedro Porro, quienes volvieron a entrenarse a la par del grupo tras superar molestias musculares sufridas en la semifinal ante Francia. Por el lado argentino, el equipo comandado por Lionel Scaloni llega al duelo decisivo con una estadística particular: 11 de sus 19 goles en el torneo fueron anotados después del minuto 75 o durante el tiempo suplementario, incluyendo el triunfo 2-1 ante Inglaterra en las semifinales.
El evento contará con un fuerte marco político y de celebridades. Se confirmó la asistencia en el estadio del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump —quien recientemente elogió el desempeño de Lionel Messi—, del presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, y se prevé la presencia del Rey Felipe. En contraste, el presidente argentino, Javier Milei, no viajará y observará el partido desde la residencia oficial de Olivos, aunque su Ministerio de Seguridad ya coordina el operativo para el regreso del plantel al país junto a fuerzas federales y del gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.
En el aspecto organizativo y de espectáculos, la FIFA ratificó que el entretiempo del partido tendrá una duración excepcional de 17 minutos —dos más de lo reglamentario— debido a los shows en vivo de Shakira, Madonna y Justin Bieber. Asimismo, los organizadores informaron que se monitorean de cerca las condiciones climáticas y el humo proveniente de los incendios forestales en Canadá que afecta a la región de Nueva York.
Por último, el impacto económico del certamen en los Estados Unidos fue estimado en cerca de 20.000 millones de dólares por el Bank of America. La expectativa de los aficionados provocó que los dos vuelos directos de Aerolíneas Argentinas hacia Nueva York se agotaran en diez minutos, con valores de pasajes que oscilaron entre los 5.000 y 10.000 dólares, mientras que los precios base de las entradas en el mercado de reventa comenzaron a cotizarse a partir de los 8.500 dólares.