El investigador Agustín Zanotti analizó en la UNVM cómo la inteligencia artificial transforma la educación, el trabajo y la vida cotidiana, y advirtió sobre los desafíos sociales y éticos que plantea su avance.
El investigador de la Universidad Nacional de Villa María, Agustín Zanotti, reflexionó sobre el avance de la inteligencia artificial y sus efectos en distintos ámbitos de la sociedad. Lo hizo durante una entrevista en el ciclo “Pensamiento Lateral”, impulsado por la Secretaría de Comunicación de la UNVM.
Durante el diálogo, el especialista sostuvo que la relación con la IA es “ambivalente”, ya que por un lado potencia la productividad y la capacidad de creación, aunque también requiere supervisión humana para tareas complejas. Además, remarcó que esta tecnología ya se convirtió en una herramienta cotidiana, comparable al impacto que tuvieron las redes sociales.
Zanotti explicó que desde la UNVM vienen estudiando especialmente cómo la inteligencia artificial está modificando los procesos educativos. En ese sentido, indicó que realizaron encuestas para analizar cómo cambian las formas de estudiar y aprender entre estudiantes universitarios tras la incorporación de estas herramientas.
El investigador también se refirió a los cambios en el mercado laboral, particularmente en sectores tecnológicos. Señaló que muchas tareas vinculadas a programación, análisis de datos y producción de contenidos ya se realizan con asistencia de IA, lo que genera debates sobre el futuro del empleo y la necesidad de adaptación profesional.
Además, alertó sobre algunos riesgos vinculados al uso de estas tecnologías, especialmente en áreas relacionadas con vigilancia masiva, inteligencia y desarrollo militar. En ese marco, consideró necesario promover investigaciones y debates críticos sobre los usos de la inteligencia artificial y sus consecuencias sociales.
Por último, Zanotti destacó el rol de las ciencias sociales para acompañar este proceso tecnológico desde una mirada crítica. “Es un cambio que llegó para quedarse”, expresó, aunque advirtió que no debe ser celebrado “de manera ingenua”, ya que detrás de muchos desarrollos existen intereses de grandes corporaciones tecnológicas que no siempre coinciden con el bienestar común