La startup cordobesa Kairoo revoluciona el sector agropecuario con el uso de drones para pulverización y siembra, apostando a la eficiencia y el cuidado del suelo.
En el dinámico escenario de la tecnología aplicada al campo (AgTech), una joven empresa con base en Pozo del Molle, Córdoba, está marcando la diferencia. Se trata de Kairoo, una firma nacida en septiembre y operativa desde octubre en el agro argentino, liderada por el ingeniero agrónomo Martin Comba junto a sus socios Jeremías y Augusto.
Con un enfoque centrado en la precisión, la empresa ya superó las 3.000 hectáreas aplicadas. Para Comba, este número no es solo una estadística: "Cada hectárea para nosotros es un aprendizaje y, más que nada, una trazabilidad de datos, que es el enfoque que da Kairoo".
Innovación sobre el terreno: Pulverización y siembra aérea
La versatilidad es una de las cartas fuertes de esta startup. Utilizan equipos DJI T50 (un modelo intermedio) y recientemente incorporaron una segunda unidad del mismo tipo, con la proyección de sumar el T100, el más grande del mercado. Estos drones permiten realizar tareas de:
- Pulverización
- Siembra
- Fertilización granulada
El cambio entre una función y otra se realiza de manera sencilla mediante la sustitución de una parte del equipamiento. Actualmente, el equipo se encuentra en plena campaña operativa, recolectando datos que consideran fundamentales para la comercialización futura de los granos.
Beneficios: Por qué los productores eligen el aire
A pesar de que el costo de la aplicación aérea con drones puede duplicar al de un equipo terrestre, Martin Comba destaca que la ecuación económica cierra por el lado de la eficiencia y el ahorro indirecto.
"Martin Comba, socio de Kairoo, explicó: 'Lo que te permite el drone es no pisotear el cultivo ni los suelos, ahí ya tenés un ahorro'".
Además, la tecnología permite operar en condiciones donde las máquinas tradicionales quedan fuera de juego. "Estos días en la zona fueron de mucha humedad y lluvia, con el terreno muy barroto. Nosotros termina de llover y ya estamos aplicando, mientras que un terrestre tiene que esperar entre 24 y 36 horas", detalló el ingeniero.
Otro punto clave es la reducción de dosis. Al trabajar con principios activos superconcentrados (pasando de 70 litros de caldo por hectárea en terrestre a solo 10 o 15 litros con drone), se logra un tratamiento eficaz con menor cantidad de producto.
Formación y futuro: La "Escuelita" de pilotos
Con el objetivo de expandirse a puntos estratégicos de todo el país, Kairoo planea lanzar durante el invierno una instancia de formación interna. "Tenemos el proyecto de armar una 'escuelita' de pilotos de drones para plasmar el día a día del campo", señaló Comba.
Esta iniciativa busca no solo enseñar el manejo técnico, sino también la resolución de problemas y reparaciones en el lugar para evitar pérdidas de tiempo durante la campaña. De allí esperan que surjan los futuros pilotos que mantengan el estándar de calidad y trazabilidad que la empresa busca imponer.
Recientemente, la firma fue seleccionada por la agencia Córdoba Innovar en el programa FFF, un potenciador de startups que les brinda acompañamiento económico y técnico para seguir escalando su modelo de negocio en todo el territorio nacional.